Un resumen de lo que conversamos y tres caminos para arrancar, para que lo lleven al comité y decidan con qué empezamos. Sin letra menuda: la inversión de cada camino la definimos cuando elijan por dónde arrancar.
SKIP hace que una empresa adopte la IA de verdad: que el equipo la use con criterio y que los procesos que hoy pesan tomen una fracción del tiempo. No vendemos software ni teoría. Seguimos un método probado que convierte el "queremos usar IA" en un proceso concreto funcionando.
En promedio, quienes toman un taller con SKIP lo puntúan 9.4 sobre 10 en qué tan probable es que lo recomienden.
Esto es lo que nos llevamos de la conversación. Si algo quedó corto o mal entendido, lo ajustamos: es el punto de partida, no la conclusión.
Enkontrol lleva bien la contabilidad, pero no está hecho para manejar sus vehículos de inversión ni a sus clientes. Ágora es el portal donde cada cliente vería su inversión y su portafolio, y todavía no está en producción porque pide mucha personalización. Hoy la información pasa del uno al otro a mano, cliente por cliente.
Buena parte del día del equipo se va en tareas operativas y en digitar. Cada vez que crecen, el desgaste crece con ustedes. Lo dijeron claro: quisieran usar a gente valiosa en lo comercial y en la atención, no en lo repetitivo.
Luisa ya trabaja con IA a un nivel avanzado, mercadeo intenta armar sus piezas con IA, y hay un dilema abierto sobre qué licencias pagar y a quién. Falta un estándar común: que todos la usen con criterio, con seguridad y sacándole el mismo provecho.
El Método SKIP de Adopción de IA tiene cuatro etapas. Empieza por entender antes de proponer, y termina quedándonos a operar lo que construimos.
Entender el proceso real y ponerle números a lo que hoy cuesta, para decidir qué transformar primero.
Que el equipo use la IA con criterio y seguridad, por rol y por necesidad real.
Construir los sistemas que hacen que el proceso corra con IA, no una herramienta suelta que nadie mantiene.
Quedarnos operando, soportando y mejorando lo que dejamos funcionando.
Tres formas de dar el primer paso. No son excluyentes: son maneras distintas de empezar, y desde cualquiera se avanza hacia las demás. Ustedes eligen el punto de partida.
Formamos al equipo para que use la IA con criterio, con seguridad y con casos reales de su día a día. Todos parten de una base común de fundamentos, y de ahí abrimos por área o por rol. Cada taller deja a la gente con material listo para usar al día siguiente. Y trae incluido el Diagnóstico de Adopción de IA: al terminar, un reporte con los números del propio equipo que dice qué proceso conviene transformar primero. Es el primer paso que ustedes ya identificaron, y es el que mejor revela dónde está el mayor impacto.
Arrancamos con un diagnóstico técnico de los dos sistemas: qué permite cada uno y cómo se pueden conectar. A partir de ahí construimos la solución para que la información fluya de Enkontrol a Ágora sin pasarla a mano, y para que cada cliente vea su inversión al día en el portal. No prometemos una conexión antes de verla: primero revisamos qué expone cada sistema, y con eso sobre la mesa les decimos qué es posible y qué no.
Una relación mensual por un paquete de horas, donde cada mes decidimos juntos en qué avanzar: capacitar a un área, construir una pieza de la conexión entre sus sistemas, o resolver un proceso operativo puntual. Sirve cuando quieren moverse en varios frentes al tiempo, sin cerrar un alcance único de entrada, con valor visible desde el primer mes.
Quien solo capacita deja el "¿y ahora qué?". Quien solo implementa deja una herramienta que nadie usa. Nosotros hacemos las dos.
Detrás de cada solución hay especialistas técnicos, no plantillas de no-code. Lo que construimos queda instalado y acompañado.
Nada genérico: entre más a la medida de su proceso, más impacto. Por eso empezamos entendiendo, no vendiendo.
Cuando construimos un sistema, todo va en un solo valor: hosting, servidores, bases de datos, el software, las APIs y su consumo, el soporte. Ustedes no administran nada de eso ni reciben cobros sorpresa.
Si al comité le hace sentido seguir, escríbannos y organizamos el diagnóstico del camino que elijan.